
Con discos como este dan ganas de decir enormidades pero no caeremos en el colosalismo ni en la pedantería. Mejor adoptar el estudiado desdén de los diletantes ¿verdad? Bien, muchos sabrán que Bid conoció sus días de vino y rosas en The Monochrome Set, grupo bandera del pop británico (si desconoce sus hazañas vive Vd. a oscuras). Desde hace 10 años las tribulaciones de este alquimista y esteta de origen noble indio -aunque de macerado espíritu británico- hay que buscarlas en Scarlet’s well. Las virtudes de este francotirador no las diezma ni el tiempo ni las zozobras de la vida, sin duda las brasas de su inteligencia musical son inextinguibles. Y es que ya van siete discos publicados en exclusiva en Siesta.
Al principio, Scarlet’s Well era Bid en compañía de una ingente corte de cantantes aniñadas, desaliñados y pintorescos músicos fantasmales y colaboradores y una troupe de egos y narcisismos diversos. Todo descansaba sobre sus espaldas al fin y a la postre. Desde el anterior trabajo Black Tulip Wings (2006) SW se ha constituido en grupo real, con profusión de directos, colaboraciones en la composición, merchandising curioso y atractivo, berrinches diversos y proposiciones de fantasías grotescas y bizarras aunque no demostradas. Han logrado las anheladas empatía y química, tan necesarias en esta liturgia. Y por supuesto su coherencia conceptual y temática sigue incólume como fortín inexpugnable.
El proyecto es único, como desflorar un tesoro, testamento de un mundo fenecido y una forma de crear música nada convencional. Decorado con un pasado aristocrático y con otros asuntos que agrandan su dimensión legendaria, Bid se ha forjado una identidad de gustos repuntados y extravagantes. Ahora condimenta la jerarquía musical de Monochrome Set con especies índicas, álbumes de ilustraciones lujosas y una escenografía en torno a la villa de Mousseron “una aldea en un lugar al este de las Azores poblada de lobos aulladores, sirenas seductoras, un decrépito capitán, una tripulación de piratas de cazalla mañanera y licor crepuscular, animales mitológicos de características perturbadoramente humanas y otras raleas en un telón de fondo naturalista. Por ello, los discos de SW han sido consignación de una travesía, de la vida cotidiana en unos parajes ignotos donde vive una pléyade de personajes a cual más curioso.
Su cuaderno de bitácora registra ahora Gatekeeper, otra colección de pop dulce, contagioso, prodigiosamente elegante y medido y a veces poderosamente electrizante (las extremidades se mueven sin querer). No obstante lo impredecible y lo estrambótico aparece con desparpajo en una mezcolanza de estilos con voces simplemente pluscuamperfectas y un conjunto de instrumentos celestiales. De melodías zíngaras a viñetas de pop onírico, de ritmos intensos a matices líricos y bellos. Nos llevan a un submundo de referencias literarias con detallismo descriptivo, espejismos, dandies sin dandismo con un dejo romántico y, formas abstractas, Vamos que solo falta fumar en pipa, encender el brasero y acariciar un setter irlandés.
Scarlet’s Well es ahora un supergrupo – ocho componentes en total – pero el sonido goza de algo limpio, claro y encantador a pesar de las muchas capas y secretos. Si The Monochrome Set era un grupo más bien viril– uno se los imagina en blanco y negro con ritmo staccato y postura cowboy-, Scarlet’s Well se nos aparece en tecnicolor y con un lado femenino (Bid se complementa con la voz virginal/ voluptuosa de Alice Healey). El resto del grupo es: Deb Van Der Geugten: bajo; Sian Chaffer: teclados; Jennifer Dennito: batería; Helena Johansson: violin y mandolina; Peter Momtchiloff: guitarra y Martin White: acordeón.
Admitamos la realidad. Scarlet’s Well es un grupo de excéntricos para excéntricos, dandies, abuelitas, monaguillos, marinos, legionarios, seguidores del pop ñoño e infatigables viajeros. Cada álbum es como un fuego encendido que te deja embelesado. Y también con más apetito aunque en sus letras hablen de salchichas, casquería, belladona, etc….
No mire con desesperación el azul del cielo. Ni se despeñe de las alturas de los sueños. Con discos como este uno bulle de optimismo respecto al mañana. Al final hemos tenido que recurrir a enormidades.
Informacion sacada integramente de : SIESTA
SUMYSPACE
Os dejo el tema : " This is the story of my life " + CD para DESCARGAR ( Muy buena calidad )
Grises - El hombre bolígrafo
Hace 1 minuto.





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